Pagamos Microsoft Copilot Enterprise para más de 50 personas, pero no sabíamos si valía la pena ni cómo medir el retorno de esa inversión.
Tenía varias ideas que nunca llegaba a concretar. Con la IA monto pilotos en días y automatizo lo repetitivo, así que por fin avanzo.
Lo que antes me llevaba dos días —cruzar Excels, montar fórmulas, preparar presentaciones para clientes— ahora lo resuelvo en cuatro horas.
ChatGPT, Claude, Gemini, Perplexity… tantas opciones me dispersaban. Entendí que lo importante es saber usarlas, no cuál eliges.
La uso para aprender historia, buscar recetas y que me cuente las noticias a mi ritmo. Pensaba que esto ya no era para mí.
Revisábamos cientos de currículums a mano. Ahora preparo los resúmenes de candidatos y las preguntas de cada entrevista en una mañana.
Escribía las fichas de producto y las publicaciones una a una. Hoy preparo un mes de contenido en una tarde y respondo antes a los clientes.
Los cierres de mes eran una carrera contra el reloj. Reviso conciliaciones y redacto los informes al cliente sin quedarme hasta tarde.